10 traumas que tenemos los hombres con las chicas

No siempre (y no todos, por supuesto) somos como el galán de la universidad: llegamos con seguridad a su casillero, las abordamos con tanta seguridad y planeamos una cita para el sábado. No siempre es así, ya sea por miedo o inseguridad los hombres tenemos miedos, y más con ustedes chicas, así que hoy les presentamos  los 10 miedos irracionales que nos atacan cuando tenemos a la mujer perfecta justo frente a nuestros ojos.

  • El contacto visual: Siempre es el atractivo lo que nos atrae, sin embargo evitamos en mayor medida mirarlas por aquello de: “mis ojos están arriba” o “¡Maldito pervertido!” con su respectiva bofetada.
  • Efecto de Control Remoto: Estamos platicando super chido con los amigos, llega la chica guapa de la clase y automáticamente pasamos de “Volume” a “Mute” y es que ya sea porque nuestra voz de pena o simplemente al control remoto le falle la pila, no podemos pronunciar palabra.

Ari

  • El Teléfono, ése enemigo: En caso de haber pasado la etapa de contacto visual y el intercambio de la expresión oral (hablarle pues) está el teléfono: el artefacto del siglo XXI que acerca a las personas y termina relaciones. Siempre estamos en una lucha sin cuartel entre el llamar y escuchar la voz de la chica. Pero no siempre es fácil, ocho de cada diez llamadas que hacemos son cortadas por nosotros antes de que su teléfono comience a vibrar.
  • Las arpías: Sus amigas, esas protectoras del tesoro que siempre rodean nuestro anhelado sueño y que no nos quitan la mirada de encima, un factor más para pensarlo dos veces antes de acercarnos a la chica popular de la escuela. Y de aquí se desarrolla el pánico al público.
  • EL NO: Esa pequeña pero potente palabra que desmorona sueños: – “Oye ¿puedo… – NO –  Pero es que…  – NO – Yo sólo quería… – NO – Bueno… Gracias.” chale.

iMWLE6tI2HwQe

  • Miedo al rídículo: Siempre nos ha pasado, tenemos miedo a caernos en frente de la chica o a que la lengua se nos haga un nudo en la garganta, siempre es miedo a algo, como si tuviéramos la maldición de que al acercarnos más de 2 metros nos cayera un piano encima o un rayo en seco.
  • Alguien más: Típico: que agarras valor sabe Dios de donde, te acercas a la chica y de la nada surge un gorilón de dos metros que juega Basketball y apesta a sudor. ¿Que hacer en esos casos? Decir: “No… nada… Adiós” Y salir corriendo.
  • El efecto regadera: Típico: se te acerca esa chica y comienzas a sudar como cerdo, en segundos ya estás empapado en sudor y la chica simplemente se va con cara de asco, diversas pruebas científicas asocian este tipo de trastornos como un mecanismo natural del cuerpo para deducir el nivel de “Foreveraloneidad” del individuo.

oQEZvvB

  • Charla con nadie: Vas caminado por el pasillo y piensas (o peor aún: hablas) lo que harás dirás a la chica que te gusta: “Le diré ‘hola’ ¡¿Pero y si me hace caso y me responde?! Entonces digo: ‘¿Quería saber si te gustaría ir al baile conmigo?’ ¿Pero?… ¡Y si me dice que sí! Entonces tendré que decirle: ‘Gracias, paso por ti a las nueve’ ” Y todo esto para que se vaya de la mano de su galán antes de acercarse a más de 3 metros.
  • El truene: En caso de que una relación se mantuviera estable y ésta de la nada termina, la almohada y el colchón son los primeros en saberlo, y aunque las chicas nunca lo sepan, si lloramos como Magdalena, Precious y cualquier mártir de moda que se les venga a la mente. La soledad es la mejor amiga en esos momentos y aunque siempre se mantenga la mente en alto, las heridas están ahí.

Ya lo saben chicas: no siempre los hombres somos de acero, y por lo general todos tenemos corazón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *