Trump, los votantes kamikazes y el efecto Tere Jiménez

POR CHRISTIAN MUÑOZ @POLLOMUNOZ

Entender y explicar la Democracia no es una tarea sencilla. El estudiar los fenómenos sociopolíticos de nuestro entorno resulta -en la mayoría de los casos- una tarea descriptiva, es decir, las explicaciones vienen de manera posterior a que ocurran los fenómenos analizados.

Teorías, autores y “consultores de marketing político” mejor conocidos como charlatanes, han intentado ofrecer fórmulas mágicas para ganar elecciones, como si todas las contiendas fueran iguales, como si todos los candidatos y sociedades fueran las mismas. Lo anterior no quiere decir que la prospectiva sea un fraude, pues en muchas ocasiones la lógica permite vislumbrar escenarios posibles y logra imponerse la irremediable consecución de acciones y es, en estos casos excepcionales, en los que la Ciencia Política puede sumar y evaluar una serie de factores para arrojar pronósticos con pretensión metódica.

La razón de ser de la representatividad, que es la base de las democracias contemporáneas, radica en que un grupo de personas decida conferir a un individuo o partido político la potestad de decidir. Lo anterior es posible porque “la masa”, al momento de emitir su voto, siente una afinidad ideológica, moral o con las propuestas. A esta toma de decisiones se le conoce como voto racional, aunque en algunas ocasiones (la mayoría en las elecciones recientes) el sufragio se llega a emitir simple y sencillamente porque la alternativa no elegida es la representación de una ideología, moral o de propuestas que resultan ajenas o contrarias para el elector.

El votar por la opción “menos peor” o la que no resulta tan desagradable para el votante, es señal inequívoca de hartazgo, desilusión, enojo, o simple y sencillamente, es la única alternativa con la que cuenta el ciudadano para expresar su inconformidad respecto a las condiciones del sistema político. Así pues, el elegir a un xenófobo racista como Donald Trump o a una candidata ignorante, se asume como una acción de protesta y rebelión pacífica. Al final del día, estos desilusionados ciudadanos votan porque pueden y lo hacen por quien quieren.

Después de un análisis exhaustivo, he llegado a plantear un nuevo término: “El Efecto Tere Jiménez”, es aquel que ocurre cuando el hartazgo social produce resultados electorales fuera de cualquier lógica, cuando se ignoran las propuestas y se decide inocentemente castigar a la clase política olvidando que a quienes realmente se afecta es a la sociedad. Para los responsables de este fenómeno también encontré un término, los llamaré: “Votantes Kamikaze”, ellos son los indignados, los rebeldes pasivos, los antisistema orgánicos, los bromistas (como los que votaron por Cuauhtémoc Blanco), los que venden su voto, en suma, son los ciudadanos más peligrosos porque su activismo político y su abrumadora cantidad son suficientes para definir elecciones.

El votar por la opción “menos peor” o la que no resulta tan desagradable para el votante, es señal inequívoca de hartazgo, desilusión, enojo, o simple y sencillamente, es la única alternativa con la que cuenta el ciudadano para expresar su inconformidad respecto a las condiciones del sistema político

Para malestar de muchos, es muy probable que Trump gane, y lo hará porque sus expresiones recopilan el sentir de millones de norteamericanos que detestan a los latinos, que culpan a los mexicanos de su desgracia y que consideran que todos los musulmanes cargan una bomba bajo el brazo; sin embargo, existe otra importante cantidad de personas con un elevado nivel de análisis que no creen en Hillary Clinton, que saben que los Demócratas no cumplieron sus propuestas y que ven como única alternativa para “replantear” al sistema, el votar por el candidato republicano. De hecho, para México, Clinton no resulta tampoco la mejor opción, es importante recordar que las plataformas de ambos no son tan diferentes, la única distinción es la estridencia en la manera de presentarlas.

La elección en Estados Unidos es quizá más similar de lo que pensamos a las que se llevan a cabo en nuestro país, y aunque Trump gane, como buen político al ocupar el cargo, la realidad se encargará de impedir el cumplimiento de la mayoría de sus propuestas…eso espero.

@POLLOMUNOZ

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