Los 30 no son los nuevos 20

Zona de fumar es una columna por Carlos Aguirre @pochaquito

Este es un dicho que yo he escuchado muchas veces, tengo amigos treintones y otros que este año los cumplen, para ellos, los treinta son los nuevos veinte. Pero no creo que sea así y por una sencilla razón, nunca ha sido así, los treinta siempre han sido los treinta.

Los chavorucos

 

Tener treinta años ya es de rucos, al menos yo en tono de broma lo digo, y lo pienso así, los que tienen 30 ya no pueden hacer las cosas que hacían a los veinte. Como emborracharse y levantarse sin ningún rastro de cruda. O desvelarse viendo una serie y levantarse como sin nada. Los chavorucos, son esos que quieren seguir teniendo veinte, se visten con camisas y polo modernas, pero con chalecos y sweter de César Costa. He pensado que se trata de una crisis de identidad.

Cuando llegas a los treinta empiezas a platicar de cosas más trascendentes como el trabajo o el futuro, vas a lugares que procuren la platica con amigos, una copa de vino y una buena pasta, también a los veinte voy a esos lugares, pero no con la frecuencia de los treinta.

El futuro es serio

 

A los veinte el futuro no nos importa, puede ser casarse, embarazarse, tener una familia, ser millonario, comprar una casa, sacar un carro de agencia, fundar tu propia empresa, ser millonario y tener una maestría. Es extraño que a los treinta, para muchos sean los mismos sueños. Pero a diferencia de los veinte los treinta son esa edad donde sientes que el tiempo ha estado perdido. Te urge casarte, o si no te urge a mis amigos de esa edad les urge la compañía. Les preocupa y les ocupa el futuro, entre el año 29 y el 30 quieren trabajar lo que no se trabajó diez años, fundar empresas, ser emprendedor y ponerse serio, porque ahora si el futuro es serio.

Tener 20 es vida

 

Hay una simple razón fisiológica, tienes más energía y dinamismo que cuando tienes treinta años. Yo puedo desvelarme horas, no dormir en dos días y con un café y un cigarro despierto. Cuando mis amigos llegaron a los treinta no podían ocultar las ojeras y se negaban en aceptar a invitaciones después de salir el día anterior. Por eso para los de veinte salir y salir todos los días es la moda, quizá a mi edad he desperdiciado mucho tiempo en salir, pero lo haces porque puedes, a los treinta desperdiciaste ese tiempo y ya no puedes más.

Perder el tiempo

 

Pensar que cuando llegue a los treinta me voy a dedicar a mi futuro es nada más y nada menos que tiempo perdido, si bien a los veinte nada es serio, a los treinta todo es más serio de lo que parece. Lo más valioso que tenemos es el tiempo, yo quisiera vender mis horas en pláticas sabrosas con amigos pero no todo lo valioso se vende. Perder el tiempo, los días y los años, pensando que mi futuro lo voy a construir a los treinta, cuando ya no seas tan joven como hoy es absurdo, nunca tendrás veinte otra vez, los treinta no son los nuevos veinte, no quiero llegar a los cuarenta y decir, ahora si voy a vivir mis treinta. Es como vivir diez años retrasados, toda la vida.

Carlos es editor de El Táctico

Es como querer ser eternamente joven, aferrar,e a los veintiuno, no querer dejar de decir dieci algo en mi edad. Y cuando llegue a viejo es como no querer ser viejo. Quiero ser joven, de veinte años, joven de treinta y viejo de treinta, no quiero querer ser un joven de veinte que tiene cuarenta.

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